11.27.2025
11.21.2025
11.14.2025
Codicia en tu gran corazón
* Inauguración de muestra individual
Codicia en tu gran corazón
En la última muestra de este espacio expositivo que ofrece un mirador de los cerros orientales se toma una frase del himno bogotano para en dos miradas, pieza y ventanal, comentar causas y sugerir paisaje. Alude al deseo del fin de la lógica de la hostilidad del diario vivir ciudadano, en un lapso especulativo, Bacatá, colonia, república y alguna otra posible en donde felizmente no estemos.
Si viajeros ilustradores y fotógrafos nos mostraron un pasado, el trazado de la actual ciudad, de crecimiento “ilimitado” y planificación en base al deseo de acumulación que incrementa la desigualdad perjudicando barrios obreros, no sustentable, de ausente curaduría urbana, metro elevado, la del olor a bazuco y meados soleados, el escaso e invadido espacio público y competido lugar para el ejercicio de los derechos básicos como al aire limpio, el silencio o la movilidad pública digna es una reimaginación para volver a algo.
Un futuro sin ciudad en donde la naturaleza venza al antropoceno, hecho devenir natural geográfico sin huellas nuestras; un archivo imposible, una tesis de ciencia ficción y/o el mal chiste del resignado que rechaza los tendidos eléctricos visibles. Es proponer paisajes como los Pintores de la Sabana; la observación contemplativa, lo bucólico y la sorpresa de encontrar líneas, formas y luz. El “ordenamiento en torno al agua” promovido por el progresismo podría terminar como cree la derecha: un desastre, un diluvio exterminador de sus bienes, una escena en donde en caso de sobrevivir necesitarían la segunda visita de Bochica para desinundar. Una cartografía no medible, en tiempo no cuantificable.
Despidámonos.
LHM
Entrevista con Guillermo Vanegas:
https://youtu.be/XH62bhseTdk?si=nIOPKYZXDveZ5vpE
11.06.2025
9.18.2025
8.12.2025
Carrizo en Bogotá
* Texto de sala
Una buena parte de los artistas que crecieron en barrios populares aprendieron oficios por tradición familiar, son una manera de entrar en la cadena productiva para ganarse la vida aunque casi siempre quieran convertirse en jugadores profesionales de fúlbo. Carrizo viene de un país del continente en donde la educación es un derecho, un obrero, si quiere, puede acceder a la academia, sus conocimientos de oficio son aplicados y resignificados, usándolos en el desarrollo de obras que tautológicamente hablan de su hacer, lo ritual de la construcción, los procesos y su papel como hacedor. Una reflexión desde la misma maqueta, que en este caso actúa disyuntando la albañilería.
Si la autoconstrucción es la posibilidad de los recursos para emplazarse, la fragilidad de la igualdad, posibilidades de crecimiento se desvanecen en la gentrificación. La compresión y flexión de un ladrillo se atomiza en un edificio que el fuego caduca y revela crudeza. La paradoja de una maqueta deconstruida o en ruinas, como ilustrando la modernidad del paisaje de los cinturones de miseria de las grandes ciudades del sur global, en donde el espacio privado se funde con lo público, que deja madera de encofrados como si nunca se fraguara el concreto, de varillas expuestas, habla de un espacio de tiempo abierto. El acabado orgánico de las piezas de Carrizo están entre proyectadas y terminadas hace tanto que colapsaron, el polvo, la humedad y el peso se perciben en la racionalidad geométrica del edificio, la edad de la ciudad.
LHM
6.05.2025
Fuerza, Fe y Sustancia
* Apertura de la sala 17 del Museo Nacional de Colombia, LHM integra la exposición permanente del museo.